Erase
una vez, una mariposa bandolera que volaba enredada en el viento,
sola, le robaba el néctar a las flores y, se lo regalaba a la poesía
junto con sus colores, para que los pinceles siempre estén en el
lugar donde se pintan los poemas, es cuando nace de unos labios una
sonrisa que sueña.
De
estrellas en forma de versos, romántica la poesía
se
llena del sabor de la alegría.
SILENCIO
Extraña
virtud
de
la mujer callada,
cuando
espera
que
el verso de su mirada
hable
por ella.
Es
cuando el poeta
sueña
con voz oculta,
para
saber
que,
unos labios callados
sonríen
y esperan.
A.GarriSama
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