¿No
es sorprendente?
desprenderse
de uno mismo a través de la pregunta.
¿Quien
crucifica a quien?.
TRES QUIJOTES
Yo
se quien soy,
dijo
el Quijote,
mientras
sancho,
miraba
a Cervantes
cuando
lo escribía.
Unamuno no preguntaba.
Otro
Miguel,
el
Quijote soy yo.
Creer
es necesario,
sin
ella (la creencia)
¿Quien
soy yo?
Esta
es una pregunta
que
se hace él mismo.
Jesús
no pregunto nada,
cuando
lo hacia, era
a
su vez la manera,
a
él mismo se preguntaba.
¿Quien
son mis hermanos?
Que
pasen, está es su casa.
La
verdadera respuesta
aún
no se ha confirmado,
por
lo que sin otra oferta
sigue
en la cruz clavado.
Sí,
se confirman cada día las respuestas.
FERMENTO
Hermano
fermento
con
la iglesia hemos “topao”,
hermoso
pueblo de Dios.
Siempre
hay un presbítero
rondando
por acá o, por allá
que,
Ya, Yo, !Ya¡ Ya, Yo.
Yo,
Ya, Baya que baya.
Sierra
la muralla.
Mientras,
de tras de las careta
vayan
asomando las mentiras
y,
causando sus estragos
las
guerras,
seguirán
en el mundo clavando
a
Jesús sobre la cruz cada día,
“Inmisericorde”
y sin cargos
afirmándolo
en la tierra.
A.GaridoSama
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